Chiquitanía Sostenible
1633
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-1633,bridge-core-2.6.2,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-24.7,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.5.0,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-2135

Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente Enlazando territorios, enlazando gente

Bosque Modelo

Chiquitanía Sostenible

 

Bolivia

UBICACIÓN

Departamento de Santa Cruz, región del oriente de Bolivia

 

EXTENSIÓN

20 400 000 ha

 

HABITANTES

256 000

 

AÑO DE AFILIACIÓN A LA RLABM

2005

CONTACTO

 

Moisés Salces

moises.fanor.salces.lozano@gmail.com

 

Freddy Rivero

f.riveroantelo@gmail.com

 

Roberto Vides-Almonacid

robertovides@fcbc.org.bo

Antecedentes

¿Por qué se creó el Bosque Modelo Chiquitania Sostenible?

 

Chiquitania Sostenible (BMChS) es definido como un proceso de gestión territorial basado en la participación voluntaria de actores sociales, que provee espacios para el intercambio y la concertación sobre desarrollo y conservación, producción y sostenibilidad. En el proceso, Chiquitania Sostenible aspira a incrementar las oportunidades para el desarrollo humano, el mejoramiento de las estrategias de vida y la reducción de la pobreza de la población chiquitana a través de la gestión integral del paisaje y el uso sostenible del suelo y sus recursos naturales. Chiquitania Sostenible se creó el año 2005 y desde entonces forma parte de la Red Latinoamericana de Bosques Modelo. Por su extensión geográfica (20.4 millones de hectáreas), es considerado el Bosque Modelo más grande del mundo y el de mejor estado de conservación de los bosques secos tropicales existentes en Sudamérica.

 

Asentamientos ilegales, expansión de las actividades agropecuarias con prácticas insostenibles, incendios, la explotación forestal ilegal, minería y los cambios climáticos, constituyen las principales amenazas a la integridad del bosque Chiquitano. Sin embargo, el buen estado de conservación de su riqueza natural, los sistemas de vida aún apegados a prácticas tradicionales y culturales, la diversidad de actores y modalidades de uso del suelo hacen del territorio un sistema único para diversificar iniciativas que promuevan el desarrollo de manera armónica con la conservación de las funciones ambientales del bosque. A esto se suma la presencia de áreas protegidas nacionales y subnacionales que conectan a sitios productivos y territorios indígenas, aún en buen estado de conservación, que generan bloques amplios de conectividad.

 

La coordinación e identificación de sinergias que faciliten y amplíen las acciones hacia el desarrollo sostenible de la Chiquitania, y por ende de más del 70% del territorio departamental, es la verdadera riqueza del trabajo conjunto que enlaza a los miembros de Chiquitanía Sostenible en su afán de practicar, compartir y difundir alternativas para la gestión participativa y sostenible de la región.

 

¿Cómo se gestó la iniciativa?

 

El primer paso de todos fue la socialización del planteamiento Bosque Modelo, sus principios y valores, consensuando propósitos y necesidades en la conformación de la plataforma con autoridades regionales, indígenas, sector privado, para consolidar la propuesta. De este modo, en abril de 2005 se envía la solicitud a la presidencia de la Red Regional de Bosques Modelo para América Latina y el Caribe y se invita al Ministerio de Planificación y Desarrollo Sostenible de Bolivia a que el país forme parte de la Red, a lo que se responde afirmativamente entregando a la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) el liderazgo para la gestión de este proceso. En junio de 2005 se inicia el proceso, que finaliza en la incorporación del bosque modelo a la Red.

 

Paisaje

¿Cuál es su diversidad biofísica?

 

 

Las 20.4 millones de hectáreas que corresponden al BMChS se encuentran en la región del Oriente de Bolivia, en el Departamento de Santa Cruz, abarcando gran parte del territorio conocido como Chiquitania. Políticamente, el lugar es administrado por 14 municipios y 42 centros poblados. El bosque seco Chiquitano es considerado el bosque seco tropical más grande y mejor conservado de América. En gran parte de la región, su cobertura boscosa es continua y sin fragmentación, manteniéndose en buen o muy buen estado de conservación, a pesar de la extracción selectiva de madera que han soportado durante varias décadas. Es una región de alta biodiversidad que, por la baja densidad poblacional, tiene relativa abundancia de recursos como la madera, los cuales sirven de base a la economía familiar comunal. Por el valor de su riqueza natural y el buen estado de conservación, sumado a su valor histórico y cultural, el bosque seco chiquitano es parte del sistema de sitios de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO.

 

El territorio alberga 5 áreas protegidas de carácter nacional (AP), 5 áreas protegidas municipales (RM), 10 Unidades de Conservación de Patrimonio Natural (UCPN), 20 Reservas Privadas de Patrimonio Natural (RPPN) y Territorios Indígenas. Algunas de las áreas protegidas destacables son: Parque Nacional Noel Kempff Mercado, con sus cataratas de aguas cristalinas (Patrimonio Tangible Natural de la Humanidad dada por la UNESCO); Reserva Municipal Valle de Tucabaca; Parque Nacional Histórico Santa Cruz La Vieja; el conjunto de Pueblos Misionales Jesuíticos (Sitio Mundial catalogado como Patrimonio Cultural); y el Pantanal Boliviano, sitio RAMSAR de importancia mundial para la conservación de la fauna acuática.

 

¿Cuál su diversidad socio cultural y económica?

 

La población que habita el BMChS está conformada por personas chiquitanas, guarayos y ayoreos, criollos, colonos indígenas del occidente de Bolivia (quechuas, aymaras) y colonos menonitas. La población nativa constituye aproximadamente un tercio de la población, descendiendo de muchos grupos etno-lingüísticos agrupados por los Jesuitas hace tres siglos en una etnia principal con lenguaje común, que fue llamada Chiquitana. Buena parte de la población chiquitana vive en pequeñas comunidades de entre 30 y 50 familias, cuya actividad principal es la agricultura de subsistencia apoyada por la caza de animales silvestres. Cuando es posible, los hombres se emplean como mano de obra de estancias ganaderas o aserraderos. Muchos jóvenes salen de sus comunidades hacia las ciudades en busca de mejor educación o trabajo y, en general, no vuelven.

 

El desarrollo económico del territorio está relacionado a la extracción de recursos naturales, predominando actividades económico-productivas de la industria forestal, ganadería y agrícola de granos, pero también existen otros sectores, como minería, turismo, artesanía e industria. El motor económico está centrado en la producción ganadera tradicional extensiva que ocupa los campos naturales del Pantanal y el Cerrado. Sin embargo, se está dando una creciente ocupación de parte de empresarios brasileros y bolivianos, que transforman grandes extensiones de tierra boscosa en pasturas cultivadas, con el uso de maquinaria pesada y fuego. La segunda actividad principal de la región es la forestal, teniendo el Bosque Chiquitano una de las mayores áreas de bosques certificados en Bolivia (1.2 millones Ha). Una media docena de concesiones privadas grandes y una cantidad creciente (actualmente alrededor de 30) de agrupaciones sociales del lugar, ocupan parte considerable de los bosques de la región.

 

Alianzas


 

Visión

Es reconocido a nivel nacional e internacional por promover el desarrollo sostenible en su territorio a través del cumplimiento de los principios que gobiernan a los bosques modelo, que son: 1) Asociación voluntaria e incluyente; 2) Compromiso con la sustentabilidad; 3) Territorio a gran escala; 4) Gobernanza; 5) Programa de actividades; 6) Intercambio de conocimientos, construcción de capacidades y trabajo en red. De acuerdo a estos principios, Chiquitanía Sostenible se enfoca en la promoción y el fortalecimiento del manejo de los recursos naturales de su territorio, a partir de la gestión integrada de actores públicos y privados, a través de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, conservando los servicios ambientales, así como: aspectos socio culturales, democráticos e incentivando el desarrollo productivo.

 

 

Misión

Promover la participación activa de los actores del territorio para informar, concertar y consensuar los diversos intereses sobre la forma de intervención en la conservación y uso de la biodiversidad del Bosque Modelo Pichanaki; considerando a las microcuencas como unidades territoriales para el desarrollo de actividades, proyectos, programas y procesos sistematizados, secuenciados y articulados.

 


 

¿Quiénes conforman el Boque Modelo Chiquitanía Sostenible?

 

Desde la Planificación estratégica se definieron previamente sectores estratégicos de Chiquitanía Sostenible: a) Forestal; b) Forestal no maderable; c) Agricultura; d) Áreas protegidas; e) Turismo; f) Artesanía: g) Ganadería. Según cada sector estratégico, se definieron los temas de interés por cada sector, entendidos estos como aquellos temas fundamentales y prioritarios que le interesan a los actores que pertenecen a cada sector estratégico. A partir de este enfoque se ha propiciado la interacción regional de:

 

 

 

 

¿Cómo se toman las decisiones?

 

Chiquitanía Sostenible cuenta con 2 niveles de toma de decisiones y un brazo ejecutor.

 

La Asamblea General, conformada por representantes voluntariamente adscritos del Gobierno Departamental, Gobiernos Municipales, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones locales y sectores productivos. Es la responsable de aprobar las políticas institucionales, las

líneas estratégicas y acciones prioritarias, así como elegir el Directorio y aprobar el Plan Estratégico.

 

El Directorio es elegido para representar y tomar decisiones respecto a Chiquitanía Sostenible en foros internos y externos, locales, nacionales e internacionales. Como brazo operativo se tiene una Gerencia, encargada de ejecutar el plan de trabajo acorde al Plan Estratégico.

 

 

¿Quiénes conforman el Consejo Directivo?

 

 

 

Cargo

Nombre

Institución

Presidencia Moisés Fanor Alcaldía del Municipio de San Ignacio de Velasco
Vicepresidencia Fredy Rivero Asociación de Comités de Gestión de la Chiquitania, Chaco y Pantanal
Secretaría Roberto Vides Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC)
Vocalía Marisol Toledo Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado
Vocalía Cinthia Asin Secretaria de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz

 

Sostenibilidad


Objetivos estratégicos

 

 

OE1: AGUA. Para 2020, Gobernación y municipios en la Chiquitania han avanzado, producto de procesos de diálogo generados por BMChS, en la práctica de la gestión integrada del agua y han implementado acciones / programas de gestión de recursos hídricos.

 

OE2: TIERRA Y TERRITORIO – GOBERNANZA. Para 2021, desarrollar y reforzar en la sociedad tendencias de comportamiento sensibles hacia el ambiente y el desarrollo sostenible, a través de procesos de educación ambiental. Para 2021, se ha establecido plataformas de articulación y trabajo conjunto para la articulación del ordenamiento territorial en el ámbito de BMChS, promoviendo la sustentabilidad y mantenimiento de los paisajes productivos y los sistemas de vida.

 

OE3: MANEJO DE RECURSOS NATURALES Y PRODUCIÓN SOSTENIBLE. Para 2020, cada municipio de BMChS ha recibido apoyo en capacitación de cadena de valor para eco-empresas en turismo, artesanía, producción ecológica y PFNM para diversificar la economía local basada en la gestión sostenible de recursos naturales. Para 2021, contribuir a la conservación de los ecosistemas de la Chiquitanía, propiciando la ocurrencia de procesos de capacitación coordinados a través de las organizaciones de la sociedad civil y entidades académicas, alcanzado al 10% del sector agropecuario de la Chiquitania con Buenas Prácticas Productivas. Además, 80% de los directores de unidades territoriales de conservación, conocen y promueven las buenas prácticas productivas al interior o en zonas de amortiguación externa, buscando mejorar las estrategias de afrontar las amenazas y de fortalecer los planes de gestión, conservando en consecuencia fuentes de agua y las funciones ambientales del bosque.

 

OE4: GOBERNANZA DE CHIQUITANÍA SOSTENIBLE. Para 2019, BMChS tendrá una organización fuerte en cuanto a sus procesos internos, la gestión y liderazgo en la coordinación de las iniciativas de sostenibilidad, siendo reconocido como una plataforma de valor en la promoción del desarrollo sostenible de la Chiquitania.


 

¿Qué acciones realiza el Bosque Modelo?

 

Capacitaciones e intercambios de experiencias

 

Webinar “Deforestación y Crisis en América Latina. ¿Estamos a tiempo?” (2020), participación con conferencia Deforestación e Incendios en la Chiquitanía de Bolivia.

 

 

Proyectos de desarrollo sostenible

 

RESTAURAcción (2021), en alianza con el Gobierno de Canadá y el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado. Proyecto que tiene 5 componentes: i) Implementación a nivel piloto de un sistema de monitoreo hidrometeorológico en tiempo real, el cual irá acompañada de un proceso de capacitación a actores locales para su gestión; Evaluación de impacto de incendios en 4 regiones, con la finalidad de entender las causas de éste, se evaluará la biodiversidad y se establecerán parcelas de regeneración; iii) Desarrollo de estrategia de comunicación de las acciones de monitoreo de la restauración; iv) Empoderamiento de mujeres en espacios de toma de decisiones y procesos locales, mediante la capacitación e involucramiento en iniciativas de restauración; v) Intercambio de experiencias y participación en redes para la gestión del conocimiento sobre restauración socio ecológica

 

 

 

Proyecto “Ecosistemas Conectados Conservados Sostenibles (ECCOS)” (2018 – 2021), en alianza con GAD Santa Cruz, FCBC, FAN, ECOA, SAVIA, Bosques del Mundo, el cual desarrolla 3 ejes temáticos: 1) conservación de ecosistemas saludables y funcionales; 2) promoción de sistemas de producción sostenible; 3) fortalecimiento de mecanismos de gobernanza ambiental.

 

Impactos

Impactos en el capital social

 

Sinergia y trabajo en equipo

 

Por las alianzas y sinergias que se están logrando entre actores públicos, privados, pueblos indígenas, población dedicada a sectores productivos y de servicios. A nivel del Gobierno Departamental, también hay un mayor involucramiento, lo cual se hizo más evidente en los últimos años en que esta instancia asumió la presidencia del Directorio de Chiquitanía Sostenible por 2 periodos consecutivos.

 

Impactos en el capital cultural

 

Mayor sensibilidad cultura y ambiental

 

Existen rasgos de la identidad cultural del territorio que se han ido revalorando y reforzando: las misiones jesuíticas, el lenguaje cruceño (chiquitano), las costumbres y tradiciones arraigadas, las prácticas productivas tradicionales, todas ellas han generado una identidad territorial que está relacionada al manejo de los recursos naturales. Ante la amenaza de sistemas productivos más agresivos, existe una mayor sensibilidad y actitud crítica de parte de la población local, dispuesta a defender un sistema tradicional más amigable.

 

Impactos en el capital natural

 

Conservación y mantenimiento de la integridad del paisaje

 

Mediante la ampliación de la extensión de áreas protegidas, el fortalecimiento de sus actores, la facilitación de sus planes de manejo y actividades de desarrollo sustentable.

 

 

Desafíos

 

Ante la dinámica regional, tanto en lo referente a las políticas de desarrollo y cambio de uso de suelo, así como los efectos de cambio climático y déficit hídrico cada vez más agudos, el desafío mayor es que, a través del fortalecimiento de la interacción entre los diferentes sectores del tejido social de la Chiquitania, se puedan consensuar los esfuerzos hacia el fin común del desarrollo sostenible con equidad en el ecosistema que los sostiene.

 

Otra información